domingo, 8 de agosto de 2010

LA VISION Y LAS ENFERMEDADES DE LA PERCEPCION.......

El ojo humano es un órgano fotorreceptor, cuya función, ya implícita, consiste en recibir los rayos luminosos procedentes de los objetos presentes en el mundo exterior y transformarlos en impulsos eléctricos que son conducidos al centro nervioso de la visión en el cerebro.
El ojo necesita de cierto período de adaptación para pasar de una intensidad luminosa correspondiente a la luz del día, a intensidades de luz menores y viceversa. Este periodo de adaptación se encuentra en relación con una estructura muy sensible, que es la encargada de capta la luz: la Retina.



Esta posee células encargadas de generar la visión diurna (los conos), siendo los responsables de la visión a color, y las de la visión nocturna (los bastoncillos). Teniendo en cuenta esto, podemos concluir que los bastoncillos son los responsables de la observación astronómica.
Desde el punto de vista óptico, el ojo presenta analogía con la cámara oscura de una máquina fotográfica. Las dos retinas son excitadas por los estímulos provenientes del medio ambiente y las imágenes ópticas que se forman en ella, son invertidas. Mediante un proceso que tiene lugar en el cerebro, se restablece el sentido del objeto percibido.
Para alcanzar la Retina, un haz de luz debe atravesar los medios refringentes del ojo humano, que son cuatro:
1. La Córnea.
2. El Humor acuoso.
3. La lente o cristalino.
4. El humor vítreo.

EL OJO HUMANO VIDEO (CLICK AQUI)
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PERCEPCION VISUAL

La sensopercepción es una de las funciones psicológicas que más interés tiene, desde el punto de vista psicopatológico, y esto es así, porque funciona a manera de puente o comunicación permanente del hombre con el mundo de los "objetos" exteriores (Seva, 1979) (6. Pinillos, en 1975, la definió como una aprehensión de la realidad a través de los sentidos; un proceso sensocognitivo en el que las cosas se hacen manifiestas, como tales, en un acto de experiencia.

Es importante remarcar que la percepción constituye un proceso constructivo en el que el sujeto desempeña un papel activo y, en función de su experiencia, estado físico y afectivo, interpreta y da forma a las sensaciones procedentes de los órganos de los sentidos(Ochoa, 1990) (3). La sensación sería el contenido más sencillo de la percepción procedente de la primera etapa del proceso perceptivo. No estaría constituida por objetos sino por cualidades: por ej. frío o caliente, fino o rugoso, colores... (Barcia, 1982) (1). Para que estas sensaciones adquieran un significado, a nivel cortical (áreas de proyección sensorial secundaria) se produce un proceso de selección y reorganización de la información, mediante una eliminación de lo irrelevante, en función de los contenidos experienciales previos.

Sims en 1988 (7), define las tres condiciones que se requieren para que una percepción pueda tener lugar. Primero, que el sujeto sea capaz de distinguirse perfectamente y en oposición del objeto de percepción. En segundo lugar, el Yo perceptor se debe encontrar en un movimiento de aproximación hacia el objeto; este movimiento puede ser físico (acercarse para oír, ver, oler...) o mental (el pensamiento se desplazará de otras áreas de contemplación hacia el objeto). Por último, el objeto debe presentarse como un "reto" para ser explorado. Esto es, que sea diferente de otros objetos de percepción que se presentan en el mismo tiempo o espacio y, por tanto, que se constituya como un claro objeto capaz de ser percibido.


La percepción visual permite a los seres vivos la comprensión o el conocimiento del medio ambiente donde se encuentran. Visión es el proceso por el que se descubre a partir de imágenes que es lo está presente en el mundo y donde está.

Los seres vivos desarrollan su existencia en el medio ambiente en el que se encuentran inmersos. Es en intima relación con su medio que cumplen las diferentes etapas de su ciclo vital; en dicho medio ambiente es donde son concebidos, donde aparecen en el momento de nacer, de donde extraerán las sustancias alimenticias que utilizaran para crecer y desarrollarse, donde buscaran la reproducción de si mismos y donde al morir pasaran las sustancias de su cuerpo a formar nuevamente parte.
Es en su medio ambiente donde padecerán y se regocijaran con las vicisitudes de la existencia. Es fácil entonces comprender que la adaptación de dichos seres al medio donde viven es quizás uno de los aspectos más importantes en determinar las posibilidades que tendrán en completar con éxito los designios de su existencia.
La sabia naturaleza provee a sus seres de mecanismos, a través de los cuales, pueden más o menos interpretar o conocer el medio ambiente donde viven y puedan proceder entonces a adaptarse al mismo. Es la percepción realizada a través de los diferentes sentidos lo que posibilita al individuo vivo la compresión de su medio ambiente y la que determina por lo tanto sus posibilidades de adaptarse, sobrevivir y reproducirse.

ENFERMEDADES DE LA PERCEPCION VISUAL

Las enfermedades de la percepción visual o las percepciones engañosas son aquellas que captamos a través del órgano visual pero que modificamos creando nuevas e irreales percepciones entre ellas incluiremos las ilusiones las alucinaciones y las pseudoalucinaciones.

Las ilusiones: el individuo parte de la realidad para crear una percepción sobre la inicial logrando así que esta se distorsione y se desenfoque. Las ilusiones son un proceso común del cerebro ya que la sensación que recibimos de x estimulo es percibida de manera desigual por cada uno de los seres humanos determinando así la subjetividad de las percepciones.



Ilusión de acabado: Suelen darse con frecuencia en la vida ordinaria; al leer un libro, p. ej. los defectos de imprenta son rellenados por nosotros, y son raramente percibidos. Con ello se demuestra el principio de "cierre" de la psicología de la Gestalt: ante la imposibilidad de registrar todos y cada uno de los detalles del mundo objetivo, y siendo siempre nuestro campo de atención muy reducido, tendemos a percibir figuras completas y de un modo integrado, viendo complementado por nosotros cualquier detalle que rompiera la totalidad de la forma.

Ilusiones afectivas: Es un estado afectivo especial el que determina su producción. Un niño asustado en la oscuridad puede ver en las sombras de la habitación personas amenazantes. Durante el periodo de duelo es frecuente reconocer a la persona muerta entre la multitud.


Pareidolias
Ocurren en una proporción importante de la gente normal aunque el fenómeno puede verse exacerbado mediante drogas simpáticomiméticas. Su aparición es más frecuente en los niños que en los adultos. Consisten en imágenes creadas por nuestra imaginación trabajando sobre elementos de la realidad, en cierto modo amorfos o imperfectos. Son las imágenes que nos parece ver en los contornos y claroscuros de las nubes, sobre las manchas y desconchones de la pared, en el test de Roschach... No suelen ser indicativas de patología psiquiátrica.

Si bien los dos primeros tipos de ilusiones, de acabado y afectivas, desaparecen con el aumento de la atención, en el caso de las pareidolias, éstas se vuelven más intrincadas y detalladas cuanto más nos fijamos en ellas.

Imagen consecutiva y parasita: es un efecto recurrente en el cual una persona después de llevar determinado tiempo observando o detallando una imagen puede verse afecta con episodios de nublacion visual o desorientación momentánea normalmente no es un episodio que pueda llevar a estados patológicos.
Imágenes eidéticas: son imágenes intuitivas y subjetivas, pues son condicionadas centralmente como las imaginaciones, sin excitación del órgano sensorial, pero que aparecen en el espacio exterior, como las percepciones, siendo además sensibles y corpóreas como si interviniesen los órganos de los sentidos. Poseen evidencia objetiva, pero son condicionadas por el sujeto.

Estos fenómenos son frecuentes en la infancia, comienzan a disminuir a los 15-16 años y sólo un 7% de los adultos muestran fenómenos eidéticos. Un ejemplo sería el de ciertos pintores que, a voluntad, pueden evocar un cuadro o imagen, viéndolo con perfecta claridad frente a ellos. En algunas personalidades histéricas o muy sugestionables también se puede dar; sería éste el caso de pseudo-apariciones religiosas o de tipo paranormal.


Las alucinaciones visuales: son infinitamente variables en su contenido. Desde las más elementales de luces o colores, pasando por formas más organizadas, hasta percepciones complejas y escénicas, que, a su vez, pueden ser fijas o cargadas de gran movimiento y dramatismo. Las alucinaciones visuales y auditivas pueden aparecer sincrónicamente en las alteraciones orgánicas: por ejemplo en la epilepsia del lóbulo temporal. Otra forma clásica de dividir las alucinaciones visuales es en: Centrales, cuando aparecen en el centro del campo visual; o Periféricas, cuando las alucinaciones entran en el campo visual a través de la periferia. Este tipo de distinción tenía implicaciones etiológicas, que no tienen ninguna validez actualmente.

Alucinaciones y otras alteraciones visuales pueden aparecer con otras lesiones físicas tales como: pérdida de la visión en color; hemianopsia homónima; dislexia y alexia, en una lesión del hemisferio dominante; y ceguera cortical. Aparecen alucinaciones visuales en estados postconmocionales, estados crepusculares epilépticos y alteraciones metabólicas. Se han descrito en esnifadores de colas o derivados del petróleo. La mescalina y el LSD son potentes causas de cambios en la percepción visual. Las alucinaciones visuales también pueden aparecer asociadas con un estado afectivo de terror o hilaridad en el delirium tremens u otras clases de delírium.
La alucinación visual es muy rara en la esquizofrenia y se considera que no aparece en las psicosis afectivas no complicadas. Clásicamente se describían en la histeria aunque, en la mayoría de ocasiones, pertenecerían a otra clase de alteraciones perceptivas diferentes de las alucinaciones: ilusiones, pareidolias, imágenes eidéticas...

Una forma especial de presentarse las alucinaciones visuales es en el fenómeno de la autoscopia. Este consiste en la experiencia de verse a sí mismo y reconocerse. Es una de las alteraciones de la unidad del self. También puede aparecer bajo la forma de pseudoalucinación. Se presenta en la esquizofrenia, epilepsia del lóbulo temporal y lesiones del lóbulo parietal. También se ha descrito la autoscopia negativa, en la que el sujeto se mira en un espejo y no ve a nadie.




AUTORA: GINA PAOLA GUZMAN!!!!!... :)

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